Claves
- El Centro Provincial de Convenciones de Paraná fue escenario del debate sobre la política fiscal y económica del país.
- Asimismo, se alertó por la necesidad de reducir los márgenes de informalidad que quitan competitividad a las empresas que trabajan en blanco.
- Sobre este aspecto, el funcionario nacional sostuvo: “En la informalidad de la administración tributaria hay claramente un problema.
El Centro Provincial de Convenciones de Paraná fue escenario del debate sobre la política fiscal y económica del país. En el marco de la 22° Jornada de la Industria, organizada por la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER), el sector privado provincial y regional, junto a destacadas autoridades de la Unión Industrial Argentina (UIA), escuchó de primera mano las proyecciones de los equipos económicos nacional y provincial sobre una posible reforma impositiva integral.
Bajo la moderación del periodista especializado en economía Nahuel Amore, el secretario de Hacienda de la Nación y hombre de confianza del ministro Luis Caputo, Carlos Guberman, compartió panel con el ministro de Economía y Servicios Públicos de Entre Ríos y perfil técnico clave de la gestión del gobernador Rogelio Frigerio, Fabián Boleas, quienes trazaron algunos conceptos sobre este tema.
El eje de la conversación estuvo atravesado la necesidad de una reforma tributaria entre Nación, provincias y municiples que baje la presión sobre el sector privado, pero al mismo tiempo se advirtió por la distorsión que generan tributos como Ingresos Brutos y el equilibrio entre la recaudación y el gasto público consolidado. Asimismo, se alertó por la necesidad de reducir los márgenes de informalidad que quitan competitividad a las empresas que trabajan en blanco.
Al comenzar su intervención, Guberman hizo hincapié en los problemas estructurales de la administración tributaria, un reclamo que había sido formulado previamente por el presidente de la UIA, Martín Rappallini, respecto a la informalidad del mercado. Sobre este aspecto, el funcionario nacional sostuvo: “En la informalidad de la administración tributaria hay claramente un problema. Coincido con Martín Rappallini sobre la necesidad de tener en claro esa situación. Nosotros decimos que venimos a nivelar la cancha.
La nivelamos pero tenemos que encargarnos de la responsabilidad del Estado Nacional, controlar para que eso se cumpla también, esas reglas parejas para todos se cumplan“. Para el secretario de Hacienda de la Nación, la discusión sobre la presión impositiva no puede darse de forma aislada a las obligaciones que asume el Estado en sus distintas órbitas. Planteó que el debate sobre las alícuotas es secundario frente a la determinación de la estructura estatal que se pretende sostener.
“La otra cuestión de fondo que hay que tener en claro y que lo venimos discutiendo con gobernadores, con ministros de Hacienda de las provincias, es cuál es el nivel de gasto que tenemos que financiar. Si la discusión solamente la planteamos por el lado de los números de las tasas impositivas, nos podemos quedar cortos o nos podemos quedar largos. Si nos quedamos largos con los impuestos, no sería un problema porque los podemos bajar”, afirmó.
En ese sentido, el funcionario remarcó que “la cuestión es tener en claro qué gastos tenemos que financiar a partir de la recaudación de impuestos y en base a eso diseñar un sistema impositivo. Tiene lógica modificar muchas de las cosas que hay hoy. Algunas cosas las fuimos modificando”. En la visión del Gobierno nacional, la estrategia fiscal contempla un repliegue de la Nación en materia de impuestos patrimoniales para dejar ese terreno a las jurisdicciones subnacionales.
Al explicar esta reconfiguración, Guberman argumentó: “Sobre la relevancia que empiezan a tener los impuestos patrimoniales en la recaudación provincial, eso también tiene que ver con una decisión del Gobierno Nacional de salirse de los impuestos patrimoniales. Hemos ido reduciendo el impuesto a los bienes personales.
Vence el año que viene y veremos qué pasa, pero ya iría a una alícuota de 0.25 con lo cual prácticamente no tiene incidencia a la recaudación nacional, con la idea que justamente son el tipo de impuestos que deberían recaudar las provincias y los municipios los impuestos patrimoniales”. Esta postura se alinea con las metas macrofiscales fijadas entre la Nación y las provincias.
Guberman recordó el compromiso asumido en el Pacto de Mayo, firmado por el gobernador Frigerio junto a otros 18 mandatarios y el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en donde se estableció que “el gasto público consolidado no puede ser más del 25% del PBI”, mientras que “hoy estamos 30 puntos, por ejemplo”.
Para el funcionario, se debe definir con precisión qué recursos se necesitan para contar con “un Estado eficiente y que funcione, que dé soluciones a los sectores productivos, a la industria, al campo, a la agricultura”. Sobre las comparaciones internacionales que suelen surgir en los ámbitos empresarios respecto al costo del Estado, Guberman advirtió sobre la importancia de analizar los modelos integrales: “Muchas veces se habla del modelo paraguayo que es mucho más barato.
Tenemos que pensar si queremos los servicios públicos de Paraguay o queremos los servicios públicos de Argentina. También se habla de los servicios públicos de los países nórdicos, que tienen una carga tributaria muy superior a la que tenemos nosotros. La calidad o la cantidad de servicios públicos que hay en Paraguay es prácticamente inexistente“.
El representante de la cartera de Economía de la Nación concluyó que existe plena solvencia técnica para llevar a cabo la reforma que la política acuerde: “A nivel técnico hay ideas claras, tenemos las capacidades técnicas para llevar adelante cualquiera de esos esquemas que recaude la Nación o que recaude en las provincias, que se reparta de un lado para el otro, eso no debería ser un problema.
Y después obviamente la discusión de cuánto se lleva cada uno entre las provincias mismas y dentro de las provincias la discusión con los municipios es una discusión que no necesariamente es sencilla ni es fácil, pero que hay que tenerla claramente”.
A su turno, el ministro de Economía y Servicios Públicos de Entre Ríos ratificó la decisión política de la administración provincial de avanzar hacia la eliminación de Ingresos Brutos, un tributo señalado históricamente por la industria debido a sus efectos distorsivos. Al respecto, recordó los antecedentes de esta postura: “El año pasado ya el Gobernador Frigerio se expidió sobre esto.
Es más, cuando fue Ministro de Interior, que Carlos Guberman formaba parte también de ese equipo, se implementó el consenso fiscal. El tema de ingresos brutos, claramente la posición de la provincia es que es un impuesto distorsivo y tenemos que ir efectivamente hacia su reemplazo“. Al ingresar en el terreno de las alternativas técnicas, detalló dos opciones concretas: “En principio dos maneras podrían darse de reemplazar ingresos brutos: una sería convertirlo en un impuesto a la venta, como intentó ser.
Era el concepto del consenso fiscal del 2017, y el otro sería ir a una Súper IVA o IVA mochila de la naturaleza de la reforma recientemente implementada en Brasil“. Sin embargo, Boleas fue categórico respecto a las consecuencias financieras que implicaría una medida de tal magnitud para las arcas subnacionales. “Es muy inocente pensar que las provincias no van a sacrificar recursos. Una de las críticas mayores al impuesto es justamente el efecto cascada.
Ese efecto cascada para ustedes (los empresarios) también es un efecto cascada en recaudación para los fiscos. Entonces, claramente alguna resignación de recursos va a haber”, reconoció ante el auditorio industrial.
Para amortiguar dicho impacto, el funcionario provincial remarcó que cualquier modificación estructural debe encararse dentro de “un esquema de horizonte de crecimiento de la economía, de un fuerte proceso de crecimiento de la economía, gradual” y bajo “una coordinación muy aceitada entre los tres niveles de gobierno, entre Nación, provincias y municipios“. La problemática de la competencia desleal y el peso de la economía informal fue otro de los puntos salientes expuestos por Boleas.
El ministro entrerriano coincidió con el planteo del sector productivo respecto a la distorsión que genera el trabajo en la informalidad y compartió cifras alarmantes sobre la carga tributaria real. “Encarar el tema de evasión también es una urgencia en la Argentina. Hoy el Presidente de la UIA hablaba del requerimiento de una competencia leal. Los niveles de economía informal que tenemos son altísimos.
Hay algunos estudios que dicen que si todos pagaran lo que tienen que pagar, la presión tributaria no sería del 29%, sino que sería del 45%“, advirtió el ministro. Ante esta realidad, lanzó una propuesta para articular la baja de impuestos locales con la formalización de la economía regional.
“Sería un buen ejercicio, una buena medida, pensar, diseñar y tratar de ejecutar esa reforma de Ingresos brutos con un compromiso público-privado y con alguna cláusula de tipo gatillo, para que las mejoras se vayan a ir dando en la medida que se evidencia la reducción de la economía informal”, explicó.
Finalmente, el titular de la cartera económica entrerriana enfatizó que la discusión impositiva requiere una mirada de conjunto que involucre de forma activa al sector empresarial: “Plantear y analizar el tema solo por el lado de la presión fiscal formal y no abordar el tema de la economía informal, nos estaríamos auto engañando“.

