Claves
- En ese marco, los organizadores dieron lectura y difundieron un documento unitario que sintetiza las principales demandas del espacio: Hoy nos movilizamos en todo el país para hacer oír una BRONCA que crece desde abajo.
- Esta es la bronca de quienes trabajamos y estamos lejos de llegar a fin de mes.
- La bronca de las y los jubilados que trabajaron toda la vida y hoy tienen que elegir entre comer o comprar sus medicamentos.
Pasado el mediodía de este sábado, diversos sectores sociales, sindicales, estudiantiles y de agrupaciones políticas de izquierda se concentraron en la Plaza 1º de Mayo y se movilizaron por las calles de Paraná hasta la Casa de Gobierno en consonancia con la jornada nacional denominada “Marcha de la Bronca”.
En el plano nacional, la movilización centró sus reclamos en el rechazo a las políticas económicas de Javier Milei, exigiendo la anulación de la reforma laboral, un aumento inmediato de salarios y jubilaciones, la defensa de la universidad y la salud pública, el freno a las privatizaciones y el no pago de la deuda al FMI.
A nivel provincial y municipal, las demandas se enfocaron en repudiar las medidas del gobernador Rogelio Frigerio (como los cambios en la obra social OSER, la reforma jubilatoria y la política salarial), al tiempo que se denunciaron despidos masivos en fábricas locales, el vaciamiento educativo y ambiental, y el conflicto con choferes de colectivo y tarjeteros por la implementación del estacionamiento medido en Paraná.
Durante la manifestación, junto a los planteos de alcance nacional referidos a la situación socioeconómica, las jubilaciones, el financiamiento universitario y los derechos laborales, se visibilizaron reclamos locales dirigidos a las gestiones provincial y municipal. En ese marco, los organizadores dieron lectura y difundieron un documento unitario que sintetiza las principales demandas del espacio: Hoy nos movilizamos en todo el país para hacer oír una BRONCA que crece desde abajo.
Esta es la bronca de quienes trabajamos y estamos lejos de llegar a fin de mes. La bronca de las y los jubilados que trabajaron toda la vida y hoy tienen que elegir entre comer o comprar sus medicamentos. La bronca de quienes son despedidos mientras los grandes empresarios multiplican sus ganancias. La bronca de un pueblo que ve cómo los poderosos se reparten el país, compran voluntades y pretenden gobernar con las cartas marcadas.
Una bronca profunda, nacida frente a tanta desigualdad, tanto atropello y tanta mentira organizada. El gobierno ultraderechista de Milei está golpeado por las consecuencias de su propio plan, por el rechazo popular, por las luchas que recorren el país y por una sucesión de crisis y escándalos, desde la estafa $LIBRA hasta las denuncias de una corrupción obscena que alcanza a lo más alto del Gobierno.
Ahora es imprescindible avanzar hacia la derrota de Milei, sus cómplices y su plan motosierra: en las calles, organizando y movilizando toda la bronca obrera y popular, y reclamando un paro nacional como parte de un verdadero plan de lucha hacia la huelga general. Bronca porque cierran 30.000 empresas y se destruyen 300.000 puestos de trabajo, mientras premian a quienes fugan capitales. Porque desfinancian los hospitales y después culpan a quienes los sostienen con su trabajo.
Porque atacan a la universidad, docentes, estudiantes, y científicos; les quitan los alimentos a los comedores comunitarios y dieron de baja al programa “volver al Trabajo” a 950.000 familias. Porque ajustan a sectores de discapacidad. Porque llaman "libertad" al privilegio de unos pocos y pretenden convertir en delito la protesta de quienes luchamos por nuestros derechos. Bronca porque persiguen a los artistas, vacían a la cultura y quieren silenciar toda voz crítica.
Bronca porque, a 50 años del golpe genocida, insisten en la impunidad y el negacionismo. Son 30.000, fue genocidio y seguimos reclamando Memoria, Verdad y Justicia. No son errores ni excesos aislados. Es un plan de guerra contra el pueblo trabajador, impulsado por la clase capitalista, los grandes grupos económicos, los bancos, el imperialismo, el Fondo Monetario Internacional y los fondos buitres. Quieren un país con salarios miserables y sin derechos laborales.
Quieren apropiarse de nuestros bienes comunes, las empresas públicas y la tierra, profundizar la dependencia y descargar sobre las mayorías el costo de una deuda externa usuraria y fraudulenta que el pueblo no contrajo y que solo benefició a los especuladores. Milei no llegó hasta acá solo. Pudo avanzar gracias al apoyo de los gobernadores y a los bloques políticos patronales que le garantizaron leyes, sus vetos, acuerdos y gobernabilidad.
El Senado acaba de aprobar, prácticamente por unanimidad, 67 pliegos judiciales enviados por el Gobierno. Jueces que seguirán impartiendo injusticia durante años y ejercerán sus funciones por décadas al servicio del poder económico y de este plan de saqueo, desigualdad y miseria. Los gobernadores no son únicamente cómplices de este gobierno de ultraderecha. En sus provincias descargan el ajuste contra el pueblo trabajador.
Algunos se presentan como opositores, pero gobiernan abiertamente para los negocios concentrados de unos pocos. En Entre Ríos, Frigerio es un ejemplo de esto. Destruyó el IOSPER, nuestra obra social solidaria, para crear la OSER que hoy cubre cada vez menos y se ha puesto al servicio de los negociados de Frigerio y su banda de ladrones.
Con la complicidad de otros sectores, aprobó una reforma jubilatoria que elevó los años de aporte y trabajo, destruyó los regímenes especiales y el 82% móvil, le dio discrecionalidad al poder Ejecutivo y ató nuestra Caja a las modificaciones nacionales.
A los docentes les prohibió las asambleas en las escuelas, una herramienta histórica de la democracia obrera, les da aumento por decreto cuando las paritarias no salen como quiere, le quitó el presupuesto a los comedores escolares para concesionarlos a una empresa privada, TEKNOFOOD, a la cual le quiere pagar mucho más de lo que destinaba antes y que ya tiene denuncias en otras provincias.
Apoyamos a las y los trabajadores estatales entrerrianos, que de la mano de este gobierno han sufrido duros golpes: recortes salariales, profundización de los descuentos por paro, despidos encubiertos en los ministerios, aumentos de pobreza y ahora un intento de reforma del estatuto del empleado público que tiene detrás el acuerdo espurio entre Frigerio y Allende, y bajo la mentira de la “eficiencia” y "transparencia", pretende favorecer al sindicato que le firma todo y dejar afuera de la planta permanente a trabajadores de años de antigüedad.
A su vez, repudiamos la denuncia penal realizada a ATE en el marco de una acción de lucha. Es evidente que cuando los trabajadores resisten, la respuesta del gobierno es la represión y la persecución. Así también lo muestra la inacción del gobierno provincial frente a los despidos de fábricas como 3 Arroyos, FADEMI, Valentinuz, Unionbat, entre otras, donde han dejado sin respuesta y solos a sus trabajadores.
La política salarial de pobreza también es sostenida por el municipio de Paraná, cuya mesa de negociación está vaciada, y sus trabajadores tienen ya una pérdida salarial del 44%, mientras se profundiza la precarización y el deterioro de las condiciones laborales. La provincia de Entre Ríos se ubica por encima de los porcentajes de suicidios, muchos de ellos de adolescentes.
Este alarmante número se combina con un deterioro cada vez mayor de la educación pública, vinculado a un contexto cada vez más empobrecido, de pobreza e indigencia en el país y nuestra provincia, pero también con políticas educativas de desmantelamiento y dejando sin presupuesto lo poco que había y hay. No hay posibilidad de una educación pública de calidad con reformas educativas de ajuste e inconsultas con la comunidad de las escuelas, con docentes pobres, precarizados y sobre explotados.
Denunciamos la complicidad del CGE y al gobierno de Frigerio que además, ha impulsado una política de cierre de escuelas rurales, centros para jóvenes y reformas educativas regresivas. Nos solidarizamos con las y los tarjeteros de la ciudad, que ven amenazadas 130 fuentes de trabajo por la implementación del Sistema de Estacionamiento Medido (SEM), mientras el oficialismo municipal plantea incorporar sólo a 30 trabajadores.
Esto se suma a la política municipal en el transporte público que derogó la ordenanza que garantizaba la continuidad de los 180 choferes, facilitó despidos encubiertos, nuevas contrataciones en condiciones más flexibles y precarias y dejó a numerosas familias sin sustento, en un conflicto que hoy se encuentra judicializado. También denunciamos la responsabilidad de las conducciones de las centrales sindicales. Su pacto permitió que Milei avanzara con su motosierra.
La burocracia de la CGT negoció a espaldas de las y los trabajadores y terminó entregando la lucha contra la reforma laboral esclavista. En vez de poner en movimiento la enorme fuerza de la clase trabajadora para derrotarla, convirtió nuestros derechos en moneda de negociación con el gobierno y las patronales, a cambio de preservar sus cajas y privilegios. No sirven las medidas aisladas sin continuidad, ni dividir los reclamos.
Necesitamos un nuevo paro general de la CGT como parte de un verdadero plan de lucha nacional votado en asambleas y plenarios de delegados hasta derrotar el programa de las grandes patronales y el FMI. Desde el primer día de Milei hubo resistencia. Con movilizaciones y reclamos en las calles y paros generales. Esa pelea la vienen dando las y los trabajadores que defienden la universidad pública y gratuita con marchas multitudinarias, quienes defienden la salud pública y los salarios como en el hospital Garrahan.
Quienes enfrentan los despidos y defienden sus puestos de trabajo, como los trabajadores de 3 Arroyos y FADEMI.
La docencia y las comunidades educativas en todo el país, también la ciencia y la cultura; las organizaciones sindicales combativas, los movimientos sociales; las mujeres y diversidades como la gran marcha del 3 de Junio por “Ni Una Menos” y el 1F; los pueblos originarios; las asambleas ambientales; las personas con discapacidad y sus familias; y todos los sectores que no aceptan ser la variable de ajuste. Abrazamos y apoyamos todas las luchas obreras y populares del país.
Que triunfen y que logremos la coordinación de los sectores que damos pelea, desde abajo y en las calles. Las jubiladas y los jubilados son uno de los mayores ejemplos de esa resistencia. Milei los eligió como víctimas privilegedas de su motosierra, pero ellos respondieron convirtiéndose en luchadores incansables. Miércoles tras miércoles marchan frente al Congreso, enfrentan la represión y muestran que no hay edad para defender la dignidad.
El ataque se ensaña especialmente contra las mujeres y diversidades, que sufren la pobreza, la precarización y la destrucción de las políticas públicas. El Gobierno niega la violencia de género, alienta los crímenes de odio, desmantela programas de asistencia y vuelve a atacar el derecho al aborto legal, seguro y gratuito conquistado en las calles, mientras busca congraciarse con la Iglesia y el Papa antes de su visita a la Argentina.
Frente a esta ofensiva reaccionaria, nos preparamos para participar del próximo Encuentro Plurinacional en Córdoba y fortalecer un movimiento de mujeres y diversidades independiente de los gobiernos y unido a todas las luchas. Las conquistas alcanzadas con la marea verde, el Ni Una Menos y décadas de organización no se negocian ni se entregan. La discapacidad y la universidad están en lucha y demostraron que se puede hacer retroceder al Gobierno con la movilización nacional.
Personas con discapacidad, familias y trabajadores del sector durante meses ganamos las calles denunciando salarios congelados, la precarización laboral y la discriminación. También la corrupción a través de Incluir Salud y la exANDIS que expuso su enorme vaciamiento. Las universidades conquistamos una ley con movilizaciones históricas. Resistimos uno a uno los ataques de este gobierno: los números para denunciarnos por adoctrinamiento, la persecución, y los intentos de disciplinamiento de las gestiones.
Estudiantes y trabajadores seguimos exigiendo el cumplimiento de la ley y a las conducciones sindicales, un plan de lucha real y con continuidad para derrotar este brutal ajuste. Porque...

