Jubilados de Concordia advirtieron sobre las dificultades del hospital para absorber una eventual demanda de unos 15.000 afiliados al PAMI. El crecimiento de las consultas en otros establecimientos muestra que la respuesta requiere una planificación provincial.
La capacidad de los hospitales públicos para responder a una demanda creciente vuelve a quedar en el centro de la preocupación.
En Concordia, la Mesa de Jubilados y Pensionados de la Plaza 25 de Mayo visitó el Hospital Delicia Concepción Masvernat y planteó inquietudes sobre las condiciones en las que podría atender a alrededor de 15.000 afiliados al PAMI que, según advirtió, podrían incorporarse a la demanda del establecimiento.Tras la recorrida, los integrantes de la organización describieron una guardia colmada, turnos completos y dificultades vinculadas con insumos, medicamentos, disponibilidad de personal y mantenimiento del equipamiento médico.
Se trata de observaciones formuladas por la Mesa, que reclamó medidas para evitar un mayor deterioro de la atención.El Masvernat cumple, además, una función regional: recibe pacientes de Concordia y derivaciones de distintas localidades. Esa responsabilidad amplía las exigencias sobre sus servicios y obliga a evaluar cualquier incremento de consultas en relación con los recursos disponibles.La preocupación tiene antecedentes en otros puntos de Entre Ríos.
En el Hospital San Martín de Paraná también se informó un aumento de la demanda, mientras que el propio gobierno provincial reconoció recientemente la necesidad de fortalecer la red hospitalaria para responder a un crecimiento de las necesidades de atención en las cuatro regiones sanitarias. Esto no permite atribuir idénticas carencias a todos los establecimientos, pero sí muestra que la presión sobre el sistema excede a Concordia.
Uno de los principales interrogantes planteados por los jubilados es cómo se financiaría y organizaría la atención de los afiliados al PAMI. Según manifestaron después de la visita, no habría un convenio que garantice las condiciones para absorber esa eventual incorporación. La cifra de 15.000 personas corresponde a la estimación comunicada por la organización y no implica que todas estén concurriendo actualmente al hospital.El financiamiento constituye un punto sensible para toda la red.
Como antecedente, en julio El Heraldo informó que el PAMI mantenía una deuda superior a los 1.704 millones de pesos con 57 efectores públicos entrerrianos, por prestaciones realizadas con recursos de la provincia. La Mesa también expresó preocupación por lo que señaló como una reducción de medicamentos del programa Remediar.
Advirtió que las dificultades para acceder a tratamientos continuos pueden afectar especialmente a quienes padecen enfermedades crónicas y necesitan una provisión regular.El escenario plantea al gobierno provincial un problema que requiere coordinación con el PAMI, previsión presupuestaria y organización de la red de derivaciones.
Ampliar la atención supone contar con profesionales, medicamentos, equipos en funcionamiento y mecanismos de cobro que permitan sostener las prestaciones.El reclamo de los jubilados pone así el foco en una necesidad que alcanza al conjunto de la población: garantizar que una mayor demanda encuentre hospitales con capacidad de respuesta. Resolver esa presión será un desafío para el gobierno Nacional, tanto en la atención de los adultos mayores como en la de quienes dependen cotidianamente del sistema público.


