Claves
- Uno de los episodios cuestionados muestra a una persona que visita una escuela y les pregunta a los alumnos quién les entrega los guardapolvos, los útiles y los alimentos.
- Además, reclama a los docentes que los estudiantes no hayan respondido con mayor rapidez y contundencia que estos beneficios provienen del gobernador.
- La situación fue interpretada como una muestra de adoctrinamiento y de utilización política de la asistencia estatal.
La presencia de símbolos partidarios en instituciones públicas, la entrega de útiles y guardapolvos asociados a la figura del gobernador y la intervención de funcionarios políticos en las escuelas generaron nuevas críticas en Formosa. Uno de los episodios cuestionados muestra a una persona que visita una escuela y les pregunta a los alumnos quién les entrega los guardapolvos, los útiles y los alimentos.
Además, reclama a los docentes que los estudiantes no hayan respondido con mayor rapidez y contundencia que estos beneficios provienen del gobernador. La situación fue interpretada como una muestra de adoctrinamiento y de utilización política de la asistencia estatal.
Las críticas apuntan especialmente al rol de los delegados zonales, quienes formalmente representan al Ministerio de Educación en distintas regiones, pero que, según las denuncias, también vigilan a docentes, intervienen en la asignación de cargos y transmiten directivas partidarias dentro de las escuelas. Entre los ejemplos mencionados figura un comunicado que habría advertido sobre la presencia de periodistas en la provincia y solicitado que no fueran recibidos en los establecimientos educativos.
También se cuestionó la aparición de fotografías, carteles y logotipos oficiales asociados al gobernador en centros de salud, escuelas y materiales destinados a los estudiantes. Las denuncias sostienen que la influencia política alcanza distintas etapas de la vida social en la provincia. Desde la atención primaria y la educación hasta el acceso al empleo y a servicios básicos, una parte importante de la población dependería directa o indirectamente del Estado.
Este esquema se habría consolidado tras más de tres décadas de permanencia del mismo gobernador en el poder. La concentración política y económica habría generado un sistema de premios y castigos que desalienta las críticas y condiciona tanto a las familias como a los trabajadores estatales. La formación docente también quedó bajo cuestionamiento. Quienes comienzan sus carreras deben realizar un curso denominado “Modelo Formoseño”, cuyo contenido es señalado como ideológico y partidario.
Las críticas advierten que, de este modo, la orientación política se incorpora primero a la capacitación Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión



