Claves
- Según el analista, el escenario actual está marcado por una premisa clara donde “no hay plata” en la calle y ello seguirá impactando en los sectores que dependen del mercado interno.
- Montenegro valoró que la gestión de Javier Milei logró que la economía se “estabilizó, desinflacionó, evitó una mega crisis”.
- “Es una economía que arrancó, se frenó, y el gobierno no quiere arrancarla, porque no quiere meterle combustible a esta economía.
Durante su disertación en la 22° Jornada de la Industria que organizó la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER) este jueves en el Centro Provincial de Convenciones de Paraná, el economista y periodista Maximiliano Montenegro trazó un crudo diagnóstico económico. Según el analista, el escenario actual está marcado por una premisa clara donde “no hay plata” en la calle y ello seguirá impactando en los sectores que dependen del mercado interno.
Montenegro valoró que la gestión de Javier Milei logró que la economía se “estabilizó, desinflacionó, evitó una mega crisis”. No obstante, explicó que aunque la inflación se desacelere y el salario real logre ganarle mínimamente a los precios en los últimos meses, el aumento de los servicios y la tasa de interés altamente positiva de las refinanciaciones impedirán que haya dinero circulante.
“Es una economía que arrancó, se frenó, y el gobierno no quiere arrancarla, porque no quiere meterle combustible a esta economía. Se quedó sin pesos porque el gobierno percibe que, después de la corrida del año pasado, la situación se fue normalizando, pero no tanto, porque los argentinos siguen comprando entre 2.000 y 2.700 millones de dólares mensuales. Y poner crédito o pesos en la calle puede significar más inflación o que, en algún momento, te vuelvan a correr al dólar”, aventuró.
Montenegro consideró que la administración nacional se enfrentaba a un trilema este año, ya que debía comprar reservas, seguir bajando la inflación y recuperar la actividad económica “frenada por completo”, pero optó por priorizar “la desinflación y la estabilidad cambiaria”. Esta dinámica derivó en lo que el periodista denominó el “plan algún día”, impulsado por el ministro de Economía, Luis Caputo.
De acuerdo con esta visión, el funcionario considera que algún día, si se persiste en el rumbo, se derrumbará el riesgo país, los ciudadanos sacarán los dólares del colchón y la economía saldrá disparada “como un cohete”. Sin embargo, el economista señaló que existe una fuerte divergencia entre la estabilidad financiera que se observa y la economía real que se percibe y que está golpeando en las encuestas.
A pesar de iniciativas como la inocencia fiscal implementada a principios de año, alertó que un tercio de los dólares que compran los argentinos todos los meses sigue yéndose al colchón y otro tercio se destina a gastos en el exterior. De cara a lo que hará la gestión libertaria, el disertante fue contundente al analizar las recomendaciones económicas externas a las que calificó como “cantos de sirena”.
Mencionó propuestas como la de la ex número dos del FMI, Gita Gopinath, quien sugirió flexibilizar el tipo de cambio y monetizar parte de la compra de dólares, hasta visiones de mercado más extremistas al estilo de Domingo Cavallo, que proponen poner el dólar de curso legal y liberar el cepo cambiario para las empresas. Frente a esto, el economista aseguró que el Ejecutivo no tomará ese camino.
Montenegro dijo que Milei “no va a escuchar los cantos de sirena” y que el Gobierno, mientras pueda, mantendrá el cepo para las empresas, sostendrá las bandas cambiarias, el nivel de los encajes y la integración de encajes con títulos públicos. Según indicó, Milei “se prepara para 2027”.
La razón detrás de esta cautela radica en que la gestión debe refinanciar 60.000 millones de dólares en deuda en pesos hacia el próximo año, y el equipo económico sabe que liberar las restricciones implicaría el riesgo de que las empresas realicen compras diarias de hasta 30 millones de dólares. Pensando en el calendario del próximo año, el especialista proyectó un escenario complejo y advirtió sobre la preparación oficial para el futuro electoral.
Según Montenegro, en el Gobierno esperan lo mejor para 2027, visualizándolo como un “paseo en el parque”, pero en la práctica se están preparando “para atravesar el Estrecho de Ormuz”. “No hay en esta economía margen para un dólar a $2.500”, disparó, y remarcó la necesidad de el año próximo se logren consensos políticos para evitar cambios bruscos. “Es muy difícil estabilizar una economía cuando la Argentina cada dos años está discutiendo un péndulo. Es necesario un acuerdo político más de fondo“.
“No veo el año que viene que la Argentina tenga de riesgo un espiral de aceleración inflacionaria porque se te disparó el tipo de cambio. El problema es que se va a disparar la tasa de interés como ocurrió el año pasado. Porque los bancos y agentes financieros saben cómo va a actuar el gobierno: va a hacer un apretón monetario feroz si la dolarización se acelera y va a hacer más ajuste fiscal.
El Presidente piensa que ante las crisis de confianza o la dolarización responde con apretón monetario y ajuste fiscal y eso significa mucho daño para la economía real. Sin ese acuerdo político, lamentablemente y espero que no suceda, Argentina puede seguir siendo el país de las oportunidades perdidas“, concluyó.

