En aquel año, Italia conquistaba el Mundial de Alemania, Twitter daba sus primeros pasos y Plutón dejaba de ser considerado un planeta. Lionel Messi tenía apenas 19 años y terminaba en el puesto 20 de la votación del Balón de Oro. Dos décadas después, su trayectoria permite dimensionar el camino recorrido.
En 2006, internet y las redes sociales estaban lejos de tener el protagonismo cotidiano que alcanzarían años después. Twitter fue lanzado en marzo, mientras que Facebook comenzaba a expandirse más allá de las universidades estadounidenses. YouTube, que había nacido en 2005, fue adquirido por Google en octubre de ese año.
También fue el año en que la Unión Astronómica Internacional resolvió que Plutón ya no sería considerado un planeta, sino un planeta enano. En el plano internacional, George W. Bush presidía Estados Unidos, la guerra de Irak seguía marcando la agenda mundial y Montenegro declaró su independencia.
El Mundial de Zidane y Cannavaro
En el fútbol, Alemania organizó una Copa del Mundo que terminó con Italia como campeona, tras vencer a Francia por penales en la final. El partido quedó marcado por la expulsión de Zinedine Zidane, quien golpeó con un cabezazo al italiano Marco Materazzi.
Fabio Cannavaro, capitán de aquella selección italiana, recibió el Balón de Oro de 2006. Detrás de él quedaron Gianluigi Buffon y Thierry Henry, mientras que Ronaldinho, ganador de la edición anterior, finalizó en el cuarto lugar.
Messi, un joven que recién empezaba
En ese escenario apareció Lionel Messi, que tenía 19 años y ya había comenzado a llamar la atención en el Barcelona. El argentino fue incluido por primera vez entre los candidatos al Balón de Oro y terminó en el puesto 20, con dos puntos.
A partir de 2007, cuando finalizó tercero, su historia con el premio cambió radicalmente. Llegaron ocho Balones de Oro y una presencia sostenida entre los principales futbolistas del mundo durante buena parte de las dos décadas siguientes.
Hay una salvedad importante: en 2022 Messi no fue incluido entre los 30 nominados, algo que no sucedía desde 2005. La misma situación se repitió en 2024. En ambos casos, por lo tanto, no obtuvo una posición en la clasificación; no corresponde decir que terminó fuera del top 10.
La comparación permite dimensionar el recorrido: en 2006, Messi era una promesa del fútbol mundial; veinte años después, su nombre ya forma parte de la historia grande del deporte. Y aquel puesto 20 sigue siendo la referencia para entender cuánto cambió su lugar en la consideración internacional.


