Un choque menor en calle Ambrosetti, en Paraná, terminó con un conductor alcoholizado y la retención de su auto. El siniestro involucró a un Volkswagen Gol y un Volkswagen Voyage y dejó solo daños materiales, según indicaron fuentes policiales.
Tras el roce por alcance, el conductor del Gol advirtió a los efectivos que el otro automovilista podría estar bajo los efectos del alcohol. Por eso intervino Tránsito Municipal y se realizó el control correspondiente.
El resultado fue positivo: el conductor del Volkswagen Voyage registró 2,80 gramos de alcohol por litro de sangre. Ante esa infracción, los inspectores dispusieron la retención del vehículo y su traslado en grúa.


